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sábado, 7 de febrero de 2015

EL MAYOR AGUJERO NEGRO DE LA HISTORIA

Hace nada ha sido descubierto el mayor agujero negro de la historia, encontrado en un cuásar que bombea un millón de millones de veces la energía del Sol. Además, el agujero negro posee 12000 millones de veces la masa de nuestra estrella. Este descubrimiento, dicen los expertos, desafía las teorías de cómo los agujeros negros se forman y crecen en el universo cercano al Big Bang.

No hemos dicho nada sobre los cuásars antes pero estos son fuentes astronómicas de energía electromagnética, que incluyen radiofrecuencias (luz no visible) y luz visible. Para el que no lo entienda: nube muy brillante de material en proceso de ser succionada por un agujero negro.

El cuásar encontrado (el SDSS J0100 + 2802) se formó hace unos 900 millones de años después del Big Bang y permitirá el estudio de la formación de estas estructuras cósmicas durante los primeros "días" del Universo. Como curiosidad: es el faro más brillante del Cosmos distante y es siete veces más brillante que el cuásar más lejano conocido.

 Imagen de un cuásar


El cuásar 5'8 lejano pero luminoso señalado con una flecha

jueves, 5 de febrero de 2015

LOS PRISMÁTICOS

Un buen material a tener en cuenta a la hora de observar el Cosmos es el material de observación. Antes de todo deberemos familiarizarnos con las constelaciones y tener un programa en el ordenador -o un libro- que nos guíe en la noche. Yo recomiendo un libro, porque los ordenadores, obviamente, os quitarán luz aunque posean visión nocturna. Cuando ya hayáis hecho este primer paso, obtendremos el material de observación: unos prismáticos. Para los que estén en el campo y les sea fácil transportar un telescopio les recomiendo uno, no así para los de ciudad. Razones:
-Dependencia de incómodas monturas.
-Estrecho campo de observación.
-Inversión de la imagen real.
-Accesorios caros.
-Imágenes de objetos lejanos difusas.
-Dificultad a la hora de localizar objetos celestes.
-Instrumentos muy aparatosos.
Los prismáticos son un buen material para el principiante. Aquí os dejo una imagen de Júpiter con sus cuatro lunas galileanas, muy parecida a la que vi yo por mis prismáticos.

Júpiter visto por prismáticos de calidad

Unos prismáticos adecuados a la hora de la observación astronómica son los Astro 9x63 de Meade y los Celestron de Skymaster 15x70.
 

sábado, 24 de enero de 2015

SEGUE 1: UNA GALAXIA FÓSIL

Anteriormente hemos hablado de una galaxia a unos 13 mil millones de años de nuestro planeta: la galaxia HDF4-473.0, una de las primeras galaxias tras el Big Bang. Segue 1 es otra de esas. Es muy pequeña y dejó de evolucionar hace 13 mil millones de años. Posee unos pocos centenares de estrellas comparados con las millones de estrellas de la Vía Láctea. Los investigadores dirigidos por Anna Frebel del Instituto Tecnológico de Massachusetts en Cambridge recolectaron información detallada sobre la composición de seis de las estrellas más brillantes de Segue 1 utilizando el Telescopio Magallanes del Observatorio de Las Campanas en Chile y el Observatorio Keck en Hawai.
Las investigaciones revelaron que estas estan compuestas prácticamente de hidrógeno y helio y contienen solo pequeñas cantidades de elementos pesados como el Fe (hierro). Segue 1 se ha convertido entonces en la galaxia conocida que menos ha evolucionado químicamente.
"Segue 1 es tan pobre en metales que sospechamos que al menos un par de las estrellas son descendientes directas de las primeras estrellas que llegaron a estallar en el universo", dice Evan Kirby, de la Universidad de California, Irvine.

Galaxia Segue 1

AGUJEROS NEGROS

Los llamados agujeros negros son cuerpos con un campo gravitatorio muy grande, enorme.

No puede escapar ninguna radiación electromagnética ni luminosa, por eso son negros. Están rodeados de una "frontera" esférica que permite que la luz entre pero no salga. Sin embargo, los agujeros negros pueden ser capaces de emitir radiación, lo cual fue conjeturado por Stephen Hawking los años 1970. La radiación emitida por agujeros negros como Cygnus X-1 no procede del propio agujero negro sino de su "frontera" esférica.



Hay dos tipos de agujeros negros: cuerpos de alta densidad y poca masa concentrada en un espacio muy pequeño, y cuerpos de densidad baja pero masa muy grande, como pasa en los centros de las galaxias.

Si la masa de una estrella es más de dos veces la del Sol llega un momento en su ciclo en que ni tan solo los neutrones pueden soportar la gravedad. La estrella se colapsa y se convierte en agujero negro.

No estamos seguros de qué función tienen en realidad. Una de las teorías es que este cuerpo extraño puede trasladarnos de una parte del Universo a otra (ver el apartado agujero de gusano). Pero hasta hoy es imposible describir lo que sucede en el interior de un agujero negro; solo se puede imaginar, suponer y observar sus efectos sorbe la materia y la energía en las zonas externas y cercanas al horizonte de sucesos y a la ergosfera.

En junio de 2004 los astrónomos descubrieron un agujero negro súper masivo, el Q0906+6930, en el centro de una galaxia distante a unos 12700 millones de años luz. Esta observación indicó una rápida creación de agujeros negros súper masivos en el Universo joven.

VÍA LÁCTEA - GALAXIA DE ANDRÓMEDA

Una galaxia es un conglomerado de miles de millones de estrellas como el Sol. Por ejemplo la galaxia donde se encuentra nuestro sistema solar, se llama La Vía Láctea, y alberga 100 mil millones de estrellas. 


Algunas galaxias tienen forma de espiral con sus estrellas rotando a gran velocidad en torno a su centro donde puede residir un agujero negro.



Las distancias entre las galaxias son enormes. La galaxia Andrómeda es una de nuestras vecinas y se encuentra a 2,2 millones de años-luz.

LA VÍA LÁCTEA TIENE CUATRO BRAZOS Y UN AGUJERO NEGRO EN SU CENTRO

La forma real de la Vía Láctea era hasta ahora uno de los grandes enigmas de la astronomía, y fue objeto de variadas controversias. Era insoportable para algunos el hecho de sólo poder verla desde el interior, lo cual dificultaba su observación.

El estudio realizado por investigadores de la Universidad de Leeds (Inglaterra), y que se ha llevado a cabo durante 12 años, viene a confirmar las mediciones de 1950, donde una serie de astrónomos crearon un mapa de la Vía Láctea y llegaron a la conclusión de que tenía cuatro brazos. Para ello utilizaron radiotelescopios y se centraron en las nubes de gas de nuestra galaxia donde nacen las estrellas. En 2008 el telescopio espacial infrarrojo Spitzer anunció que contabilizaba cerca de 110 millones de estrellas, aunque sólo evidencia de la existencia de dos brazos.


Los resultados del reciente estudio (publicados en diciembre de 2013) no necesariamente implican que los datos entregados por Spitzer fueran erróneos, sino que estaba diseñado para observar estrellas de menor masa y menos calientes, dejando fuera estrellas masivas que sí fueron rastreadas por un nuevo estudio. Esto confirmó la existencia de cuatro brazos la Vía Láctea.

Distribución de estrellas masivas del estudio RMS. Nuestra ubicación en la
galaxia se encuentra marcada con un círculo negro (Fuente: Seti)


AGUJERO NEGRO EN EL CENTRO DE LA VÍA LÁCTEA

El centro de nuestra galaxia no está tranquilo, es más, está en continuo movimiento y se traga estrellas. Sí, exacto, es un agujero negro super masivo. Dentro de miles de millones de años nuestro Sistema Solar se introducirá en él.

La galaxia en sí tiene un diámetro de 100.000 años-luz. El Sol se encuentra a 26.000 años-luz del núcleo del centro galáctico donde se oculta, tras miles de años-luz de gas y de polvo interestelar, este agujero negro con una masa cerca de un millón de veces mayor que la del nuestro astro rey, pero comprimido en un disco de menos de cinco millones de kilómetros de diámetro.

Vista real del centro de la Vía Láctea realizada con rayos infrarrojos

GALAXIA HDF4-473.0

Esta galaxia del fin del mundo permite a los astrónomos sumergirse en el abismo del tiempo. Fue descubierta por el telescopio espacial Hubble y se observa desde uno de los telescopios más grandes del mundo, que se encuentra en Hawaii. Si el Universo tiene unos catorce mil millones de años de existencia, su luz ha tardado trece mil millones de años en llegar hasta nosotros. Esto significa que en la actualidad observamos esta galaxia tal y como era hace menos de mil millones de años después del Big Bang. En el seno de esta galaxia primordial brillan las primeras estrellas del Universo.